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ICEX elabora un informe sobre las posibilidades del jamón curado español en el mercado mexicano


La Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en México ha elaborado un informe para analizar el mercado del jamón y el embutido en este país. Destacan el interés suscitado por este producto español en el mercado mexicano debido al incremento de las exportaciones españolas y al incremento del número de establecimientos autorizados a exportar.

Así, México ha pasado a ser, según el informe del ICEX, el séptimo destino para el jamón curado español en 2014 y es el principal mercado del continente americano, seguido por EE.UU.

España es el principal exportador de jamón curado al mercado mexicano acaparando el 65,5% del total del mercado de importación por valor y es el segundo en cuanto a la cantidad importada con casi un 30% del total, por detrás de EE.UU.

Las importaciones de jamón curado en México no han dejado de crecer en los últimos años: teniendo en cuenta tanto los jamones, paletas y sus trozos deshuesados, como sin deshuesar, las importaciones crecieron un 15,42% entre los años 2013 y 2014 y acumulan un crecimiento del 50% entre 2011 y 2014, en valor, de acuerdo con el informe del ICEX.
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En cuanto a las importaciones procedentes de España, éstas han disminuido ligeramente, un 1,20% en valor, entre los años 2013 y 2014, aunque el crecimiento acumulado entre 2011 y 2014 es del 32%. Además, como se ha mencionado anteriormente, España es el primer proveedor de jamón curado en México en valor con diferencia, seguida de Estados Unidos, Italia y Canadá.

Pese al incremento del consumo de embutidos curados, en México el consumo de otro tipo de embutidos, como el jamón cocido y los embutidos (no curados) locales sigue siendo muy superior.

Un aspecto importante a tener en cuenta a la hora de entrar en este mercado es que la legislación mexicana impone requisitos zoosanitarios muy estrictos. En primer lugar, México no reconoce el sistema de inspección veterinaria europeo en su conjunto, por lo que la introducción de productos curados requiere la inspección veterinaria previa de las plantas productoras por parte de inspectores mexicanos autorizados.

La UE está tratando de negociar un acuerdo para que las autoridades mexicanas reconozcan dicho sistema, pero hasta que se alcance el acuerdo, la única solución para exportar a este mercado es recibir la visita de inspectores mexicanos que autoricen y homologuen la planta productora de la empresa interesada. Hasta el momento, hay un total de 147 plantas productoras autorizadas.

La producción local de jamón serrano y de embutidos curados es muy pequeña, por lo que la mayoría del producto es importado. La importación se lleva a cabo a través de importadores locales de productos gourmet, y, generalmente, son los mismos importadores los que trabajan como representantes de las marcas españolas y son los que negocian las ventas.

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Los principales competidores para los jamones y embutidos curados españoles son los procedentes de Canadá e Italia, como el prosciutto y el jamón de Parma. No obstante, no se consideran competencia directa del producto español el jamón curado o lomos locales, ya que van dirigidos a un segmento socioeconómico diferente.

Los principales puntos de venta del jamón serrano, jamón ibérico y embutidos curados son: las tiendas especializadas en productos gourmet, las tiendas departamentales con su propia área dedicada a este tipo de productos, el sector de restauración, los supermercados y los autoservicios.

El consumidor de jamón y embutido español en México, por su alta calidad y precio, tiene un perfil socioeconómico medio-alto y alto. La mayoría del jamón consumido en México se centra en México DF, seguido por algunas ciudades importantes del país con tradición y población de origen español (Puebla, Veracruz) y, cada vez más, en la zona de Riviera Maya. El perfil del consumidor suele cumplir alguna de las siguientes características: español afincado en el país; mexicano con ascendencia española o con algún tipo de relación con nuestro país; o bien personas que lo prueban en restaurantes y aceptan por sus cualidades este producto.

Algunas empresas locales tratan de confundir al consumidor con una imagen de marca relacionada con España (por ejemplo, mediante nombres e imágenes relativos a la cultura española). Por ello, es recomendable que las empresas españolas presten especial atención a diseñar su imagen de marca de modo que sus productos se diferencien claramente de los mexicanos. Las autoridades españolas y europeas efectúan controles periódicos en este sentido para evitar que se viole la normativa relativa al origen de los productos.

La Fundación del Toro de Lidia ya es una realidad.

La Fundación del Toro de Lidia ya es una realidad. Toreros, ganaderos y empresarios impulsan una fundación que se antoja necesaria en un momento en el que se recrudece la ofensiva antitaurina y de constantes ataques a las libertades de los aficionados y profesionales de un espectáculo legal.

Según se explica en una nota de prensa, nace con los objetivos de normalizar la presencia de la tauromaquia en la sociedad a través de la divulgación de su patrimonio social, medioambiental, cultural y económico, y de reivindicar las libertades de los aficionados de acuerdo a la ley.

El patronato fundacional ha promovido la estructura económica adecuada para iniciar el proyecto con la idea de sumar a todos, profesionales y aficionados, y a cuantos quieran ayudar a la consolidación de esta Fundación. Su patronato está integrado por Manuel Martínez Erice, en representación de los empresarios; Juan Diego Vicente, en representación de los toreros, y Carlos Núñez, en representación de los ganaderos.

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En un comunicado dirigido a profesionales y aficionados, la Fundación reivindica «nuestra libertad de elegir», y manifiesta que «exigimos respeto para los miles de personas que trabajan alrededor del toro de lidia. Reclamamos nuestro derecho a organizar y asistir a festejos taurinos sin censuras ni imposiciones». La Fundación también se quiere consolidar como altavoz potente y participativo para el apoyo y la promoción de la tauromaquia en el ámbito nacional e internacional.

Penal, civil y administrativo

Según explican, la Fundación ha iniciado las acciones legales y de comunicación necesarias para preservar los derechos y la reputación de profesionales y aficionados. De hecho, lleva trabajando desde hace meses en una estrategia jurídica que proteja a profesionales y aficionados taurinos frente a los distintos ilícitos de los que vienen siendo objeto, tanto en derecho penal como civil y procesal administrativo, y que ya está preparando.

El objetivo es que no queden impunes los actos ilegales ya cometidos contra la tauromaquia, así como desarrollar en adelante una estrategia común frente a todos aquellos actos que vulneren la ley. En ese sentido, la Fundación nace con vocación de convertirse en herramienta jurídica al servicio de todosquienes se sienten agredidos y ven vulnerados sus derechos respecto a su profesión o afición taurina.

La tauromaquia es el segundo espectáculo de masas en España después del fútbol. Los festejos taurinos congregan anualmente a unos 17 millones de personas en los más de 18.000 espectáculos taurinos que se celebran. Es además la actividad cultural que más ingresos proporciona al Estado: solo en concepto de IVA aportó unos 45 millones de euros en 2014.

El impacto económico del sector taurino asciende a unos 3.500 millones de euros anuales. Genera cerca de 200.000 empleos directos e indirectos, beneficia a más de un centenar de distintos sectores económicos y repercute de forma indirecta o inducida en el turismo por valor de unos 1.900 millonesde euros anuales.

La cría y preservación del toro de lidia, una especie única, se extiende por540.000 hectáreas de dehesa, definidas por la Unión Europea como espacios de Alto Valor Natural, lo que constituye una riqueza medioambiental y un motor del entorno rural sin parangón en ninguna otra actividad.